jueves, 29 de abril de 2010

Una reflexión

Siempre hemos dicho que los adolescentes son una caja de sorpresa para bien o para mal. De allí la importancia de estar cerca porque muchas veces no saben como actuar a pesar de que les hablemos, les inculquemos valores etc.
Nuestra presencia es vital en todo el momento que nuestros alumnos estén en el colegio y sobre todo en los momentos de recreos, en los cambios de hora, en la salida, en el deporte etc. No nos podemos descuidar de ellos.
La tecnología es muy buena pero usada para bien es mucho mejor, cuidemos el uso indiscriminado de los vídeos de los celulares,hoy no podemos negar el uso de estos instrumentos pero si enseñarles criterios para el uso de ellos.
Una de las cosas que hemos insistido es en el respeto por el otro por su integridad, por su salud y debemos seguir exigiendo porque no entiendo situaciones de violencias entre ellos de manos y de palabras que pueden dañar al otro.
Nosotros somos como sus padres nunca podemos cansarnos de repetir lo mismo aunque ellos hagan todo lo contrario.
Espero su compromiso de estar mas cerca de los chicos de no dejar espacios vacíos con ellos mientras estén aquí en nuestro colegio.

2 comentarios:

Emilio dijo...

Efectivamente, la vida actual implica un interactuar perenne con la tecnología, en todas sus formas. No se concibe el desarrollo de muchas actividades sin su presencia e insistimos constantemente en que jóvenes y adultos se familiaricen con su manejo. Sin embargo, tanto estudiantes como profesores no debemos quedarnos meramente en los detalles técnicos o aplicativos: el uso selectivo de la información que compartimos en la red, a quién o quienes "posteamos", la confidencialidad de nuestros contactos, las implicancias de colgar o no información, fotografías o videos que son no sólo nuestros, pasando también por los derechos de autor del material que empleamos en nuestras clases (y que nuestros alumnos emplean para ilustrar o realizar sus trabajos), entre otros temas.

Emilio dijo...

Efectivamente, la vida actual implica un interactuar perenne con la tecnología, en todas sus formas. No se concibe el desarrollo de muchas actividades sin su presencia e insistimos constantemente en que jóvenes y adultos se familiaricen con su manejo. Sin embargo, tanto estudiantes como profesores no debemos quedarnos meramente en los detalles técnicos o aplicativos: el uso selectivo de la información que compartimos en la red, a quién o quienes "posteamos", la confidencialidad de nuestros contactos, las implicancias de colgar o no información, fotografías o videos que son no sólo nuestros, pasando también por los derechos de autor del material que empleamos en nuestras clases (y que nuestros alumnos emplean para ilustrar o realizar sus trabajos), entre otros temas.