miércoles, 27 de febrero de 2013

"Yo soy Maestro Claretiano"

Queridos compañeros: Les invito a compartir su testimonio de por qué se sienten orgullosos de pertenecer al colegio claretiano. Este será un espacio para que todos podamos compartir y ver los diversos testimonios del porque se sienten orgullosos, seria bueno que despues del testimonio pongan su nombre y su tiempo de servicio. El documento deber ser enviado como comentario para poder subir posteriormente sus palabras. Muchas gracias

8 comentarios:

Jorge dijo...

Mi sentimiento e identificación por el Colegio Claretiano lo llevo desde mi etapa como estudiante, desde el momento que estando en sus propias aulas y confiado por mis padres en las manos formadoras de mi mente y espíritu por mis recordados maestros (sacerdotes y laicos), sembraron en mí el sentido de servicio a través de la educación. Al cumplir 25 años de servicio este año, renuevo esa misma vocación de servicio a las nuevas y prometedoras generaciones de estudiantes claretianos y con maduro sentimiento expreso orgullosamente a lo largo de estos años que me considero un maestro claretiano...

Ronel Angel Chipana Peña dijo...

Gracias Jorge

Vicnt dijo...

Me siento orgulloso de pertenecer al colegio Claretiano por tres grandes razones:
La primera, por el prestigio que a lo largo de sus 78 años ha logrado alcanzar a nivel nacional, con una gran cantidad de personalidades que han pasado por sus aulas y que ahora se van formando para serlo en el futuro no muy lejano.
La segunda, porque como profesional siempre es un reto llegar a una institución "grande" en la que no sólo pueda desarrollarse la parte académica sino también la parte humana.
La tercera; porque ser maestro claretiano es pertenecer a una familia, donde los colegas se convierten en amigos y hermanos que se dan la mano entre sí, que fomentan el progreso personal y profesional y que no descuidan al ser humano dentro del maestro.
Vicente Lucar H.

Jorge Díaz dijo...

Estar laborando en el colegio Claretiano es una bendición de Dios, es un llamado hacia la Vocación magisterial que también es una gran responsabilidad porque formamos las almas de nuestros discípulos, de nuestros queridos educandos. Esta misión la tengo desde 1983, es decir que este año cumplo 30 años de ininterrumpida labor,solo pausada en el año de 1993, en el que viaje por estudios al Ecuador. Pero siempre aferrado a las convicciones de fe que fui cimentando en este claustro educativo. Aquí está mi familia ( me casé con la profesora Olga Caro) y mi hijita Aitana, estudia aquí en el 2° año de secundaria, es decir, soy Claretiano por profesión, por convicción, por ejemplo de vida, por mi familia, pero, sobretodo, por Vocación, ¡Gracias por todo, querido Colegio Claretiano!

Ursula Tania Miranda Pandal dijo...

Desde que comencé a laborar en el colegio me he sentido en familia y la razón de ello se debe a cosas tan sencillas que se ofrecen de forma diaria en la institución: cálidas sonrisas, saludos amistosos, trato amable, apoyo incondicional, palabras de aliento, solidaridad y alegría.
Llevo en mis pensamientos grabados buenos momentos que he vivido y sigo viviendo con mis compañeros de trabajo, excelentes personas que brindan su amistad sincera, su cordialidad, su preocupación y sus muestras de atención que son características propias de un claretiano. Me siento orgullosa de formar parte de esta gran familia que recibe con gran afecto a sus nuevos integrantes y los alienta a seguir adelante, innovar, capacitarse, trabajar en la espiritualidad para mejorar como profesionales pero, sobre todo como seres humanos y es que con el transcurrir de los días, semanas y meses logramos vivenciar el lema que nos identifica: “SER CLARETIANO ES SER CADA DÍA MEJOR”.

Ronel Angel Chipana Peña dijo...

Hace poco un amigo de mi colegio donde estudié me dijo…. “Oye César, tu eres del Junior o eres Claretiano”….la verdad que al principio me sonreí como que no hice caso pero después me puse a pensar porque me lo habría dicho??………y luego pensando en voz alta dije:
Soy claretiano y me siento orgulloso de serlo;
Porque aquí ya llevo trabajando y compartiendo 23 años de mi vida, mientras que en el Junior solo estuve 5 años
Porque en el Claretiano cada año conozco 140 0 280 personas ..En el Junior solo conocí a 50.
Porque Aquí encontré mi vocación, mi profesión, mi segundo hogar
Porque aquí en el Claretiano encontré muy buenos compañeros y a excelentes amigos.
Porque según en el Facebook tengo contabilizado más de 1000 personas que son claretianos.
Porque formo parte de la historia de un colegio con tradición y tengo 4 promociones que egresaron bajo mi orientación 2005-2007-2010 y 2011.
Porque conmigo egresó la primera promoción mixta (2005)
Porque soy hasta el momento el orientador que tiene 2 promociones consecutivas (2010-11).
Porque cada año muchos alumnos y padres de familia reconocen mi labor, me reconocen en cualquier lugar y a donde vaya siempre me encuentro con un Claretiano
Porque el claretiano no necesita de publicidad para atraer alumnos.
Porque el claretiano es tradición (generaciones de una misma familia son Claretianos)
Porque mi familia sabe muy bien que estoy identificado plenamente y quiero al claretiano;
La verdad es que tengo motivos más que suficientes para sentirme orgulloso de ser CLARETIANO. Llegar al sitial en que ahora nos encontramos no fue fácil, sino el trabajo, esfuerzo y dedicación de muchos Directores y profesores que dieron su vida por el Claretiano, y me enorgullece haberlos conocido y trabajado con ellos.
La pregunta que me hizo mi amigo, me hace sentir mucho más orgulloso de ser claretiano y que una frase de la oración de nuestro fundador debe estar presente en lo más profundo de nuestro ser……” EL CLARETIANO es alguien que arde en caridad y que abraza por donde pasa, ………”
Somos un colegio que va para arriba por eso estoy feliz y contento de ser un CLARETIANO.
Atte.
Claretiano César Bejarano.

Anónimo dijo...

Alex Velasco
Buenas noches con todos.
me siento muy admirado y alegre de ver comentarios de maestros de corazón claretiana y con amplia experiencia con la educación
Quien habla es un benjamin en esta prestigiosa institución claretiana recién llevo casi un mes, y me siento jubiloso de pertenecer a esta casa.
Y desde ya, me comprometo a trabajar duro por los educandos y mostrar mi capacidad profesional a esta institución.
En el último retiro que se realizo me ayudo a exteriorizar y afianzar mi vida con la religión católica y trabajar en grupo, y sinceramente fue muy provechoso para mi persona.
Es grato para mi ser un Maestro Claretiano.
Gracias.

Javier dijo...

Recuerdo mis primeros días en el colegio, cuando por necesidad de espacio, nos trasladaron del colegio de Magdalena a la sede que hoy comparto como mi centro de labores, mi segundo hogar. Me quede maravillado por las dimensiones, por el bosque que había, lo que hoy son las canchas auxiliares de futbol, esos primeros días fueron de exploración y reconocimiento. Recuerdo también las clases del profesor Novoa, Mejía, del padre “Abejón”, los días de confesiones, del profesor Carrillo y en fin de casi todos mis profesores, de la 5ta nota, de los paseos y campeonatos, la semana del colegio, la kermeses tan esperada, recuerdos que se mantienen en mi memoria, es como cuando uno regresa de viaje después de estar en el extranjero y se vuelve a encontrar con sus orígenes, con sus raíces, con sus calles, con su barrio, algo así siento cada día que ingreso por la misma puerta que hace 28 años me vio egresar, cada pasillo y cada salón, cada patio, cada vez que entonamos el himno del colegio, cada vez que se escucha nuestro lema: “Ser Claretiano es ser cada día mejor”. Hoy me toca como docente no solo transmitir conocimiento, también transmitirles a mis alumnos ese sentimiento que florece cuando te encuentras con un ex alumno, ese sentimiento de fraternidad, de hermandad, de amistad, transmitirles como en la convivencia de 11 años puedes forjar lazos que te duren toda la vida, transmitirles como se hace familia sin tener lazos sanguíneos.
Cuando ingreso al colegio, le agradezco a DIOS por dejarme cumplir uno de mis sueños, ser DOCENTE del colegio que me formo, compartir con mis profesores de toda la vida y agradecerles por todo lo que hicieron por mí, agradecerle a los Padres Claretianos por la formación cristiana y moral que nos dieron. Yo soy maestro Claretiano por vocación, por gratitud y me siento orgulloso de ello.