miércoles, 27 de mayo de 2009

Seguimos con el tema de matrimonios hoy

Encontré un texto que me gustaría comentarlo pero antes lo copiaré:
"En realidad, la pareja nunca está totalmente hecha. Hay que construirla permanentemente, en un compromiso mutuo en el que serán indispensables tres ingredientes:
- Un respeto fundamental a la realidad del otro, con sus diferencias y peculiaridades.
- Una comunicación permanente para ir afrontando las dificultades inevitables que surgen.
-Y, por último, una actitud de ternura para superar los conflictos que la vida en común trae siempre consigo... Y aún falta un cuarto elemento: la capacidad de arriesgarse"
(Cf. Guerrero Rodriguez, Pablo. "El Matrimonio cristiano hoy..." p.2 y 3)
Muchas parejas creen que con el matrimonio está consumado el amor, es la meta del amor supremo que se profesan. Y esto no es verdad porque el matrimonio es un punto de partida para comenzar algo nuevo, para construir algo maravilloso entre los dos. Y bien es cierto lo que nos dice el autor, el amor de la pareja hay que construirlo permanentemente.
Luego el Autor señala ingredientes para lograr este objetivo y pone en primer lugar el respeto, sí, el respeto a las diferencias porque son diferentes no se piensa igual, vienen de familias diferentes , de culturas diferentes, de formas de crianzas diferentes, y hay que comenzar por aceptarse y reconocerse como tal, y con ese reconocimiento construir la nueva pareja.
Luego viene la comunicación. Palabra que hasta ahora no hemos entendido. Para comunicarnos se necesitan dos, las cuales establecen un relación de ida y vuelta de lo contrario sería un monólogo. Y hay que aprender a comunicarnos dejar hablar al otro, para conocer su pensamiento, sus sentimientos. ¿Cuantas parejas hay que descubrieron muy tarde que lo que su pareja le decía lo ofendía?.
Después expresa el autor la ternura. Un elemento que lo hemos venido perdiendo los seres humanos por las prisas que llevamos. Y esto se traduce en la vida de los matrimonio, en la ausencia de detalles que se brindaron cuando eran novios y que ahora como están casados no necesitan de estos detalles. ¿Qué tal mentira?. Pero hay que retomarlo.
Y por último señala el autor la capacidad de arriesgarse. Hace tiempo que platique con una jovencita que tenia miedo de entablar una relación, de casarse mucho menos, porque si así era el matrimonio como veía el de sus padres no valía la pena casarse. Esta jovencita recibió el mensaje de que el amor no existe y mucho menos que es para siempre, por lo tanto esta persona no será capaz de arriesgar no estará preparada para vivir una relación seria y para siempre. Pero el amor implica riesgo, entrega, sacrificio, denuncia y momentos felices que tienen derecho a vivir.

No hay comentarios: